Cómo enfrentar el frío y las heladas
Los frentes fríos y las heladas afectan gran parte de Chile entre mayo y septiembre, con temperaturas bajo cero desde la zona central al sur. El frío extremo aumenta los riesgos respiratorios y cardiovasculares, y trae un peligro adicional dentro de casa: la mala ventilación al calefaccionar.
Abrígate por capas
Tres capas funcionan mejor que una sola prenda gruesa: una primera capa que mantenga la piel seca, una intermedia que aísle (polar o lana) y una externa que corte el viento. Gran parte del calor se pierde por la cabeza, las manos y los pies, así que gorro, guantes y calcetines gruesos hacen una diferencia real. Si te mojas, cámbiate de ropa lo antes posible: la ropa húmeda enfría el cuerpo hasta 25 veces más rápido.
Calefacción segura: lo más importante
- Ventila siempre, aunque haga frío: estufas a parafina, gas o leña consumen oxígeno y pueden generar monóxido de carbono, un gas invisible y sin olor que mata. Deja una ventana entreabierta.
- Nunca duermas con estufas de combustión encendidas ni uses braseros en dormitorios.
- Mantén las estufas lejos de cortinas, ropa y a más de un metro de cualquier cosa inflamable.
Protege tu casa y tu entorno
Sella las filtraciones de aire en puertas y ventanas con burletes, que son baratos y efectivos. En zonas de heladas intensas, deja gotear ligeramente las llaves en noches muy frías para evitar que las cañerías expuestas se congelen y revienten. Las plantas sensibles pueden cubrirse por la noche con tela o plástico. Las mascotas deben dormir bajo techo: si sientes frío tú, ellas también.