Cómo prepararse para un terremoto en Chile
Chile es el país más sísmico de Sudamérica y uno de los más activos sísmicamente del mundo. Vivir en Chile significa convivir con los terremotos: el "gran terremoto" siempre es una posibilidad latente. La buena noticia es que la preparación marca una diferencia enorme. Un hogar preparado puede salvar vidas; uno desprevenido puede convertir un sismo manejable en una tragedia.
El kit de emergencia: lo básico que no puede faltar
La regla internacional es preparar un kit para al menos 72 horas (tres días) de autonomía, asumiendo que los servicios de agua, gas, electricidad y comunicaciones pueden estar cortados. Para una familia chilena, el kit debería incluir:
- Agua: 3 litros por persona por día. Para una familia de 4: 36 litros mínimo para 3 días. Guarda en botellas oscuras selladas y rota el stock cada 6 meses.
- Comida: no perecedera y que no requiera cocción (o que pueda prepararse con agua fría): atún en lata, legumbres en conserva, frutos secos, galletas, barras de cereal, leche en polvo.
- Radio a pilas o manivela: fundamental para recibir información oficial cuando internet y teléfonos están caídos. Radio Cooperativa y las radios regionales difunden alertas.
- Linterna con pilas de repuesto (o de manivela). También velas y encendedor.
- Botiquín: analgésicos, vendas, gasas, alcohol gel, suero fisiológico, medicamentos de uso habitual (para al menos 7 días), tijeras, guantes de látex.
- Documentos en copia: cédula de identidad, licencia, libreta de cuentas, seguros. Guárdalos en una bolsa plástica impermeable dentro del kit.
- Dinero en efectivo: los cajeros y terminales de tarjeta no funcionan sin electricidad. Ten billetes pequeños disponibles.
- Cargador solar o powerbank: para el teléfono.
- Ropa de abrigo extra y calzado resistente (en caso de tener que caminar por escombros).
- Silbato: para hacer señales si quedas atrapado.
Antes del terremoto: preparación del hogar
La preparación del hogar reduce significativamente el riesgo de lesiones por caída de objetos, que es la causa principal de heridos en terremotos:
- Asegura los muebles altos (estantes, refrigerador, biblioteca) a la pared con anclajes o cadenas. Un refrigerador de 200 kg que cae en un sismo puede matar.
- Ubica los objetos pesados y frágiles en los estantes más bajos.
- Identifica las zonas seguras de cada habitación: bajo una mesa sólida, junto a una columna o muro de carga, lejos de ventanas.
- Define un plan familiar: ¿dónde se reúnen si el sismo los sorprende separados? Un punto de encuentro conocido por todos es esencial.
- Aprende a cortar el gas: ubica la llave de paso y practica cómo cerrarla.
- Revisa la estructura de tu vivienda: edificios o casas con daños previos en muros, fisuras diagonales en el encuentro de muros y losas, o construcciones informales (sin permiso) son más vulnerables.
Durante el terremoto: qué hacer
Los primeros segundos son los más importantes. La mayoría de las lesiones ocurren por intentar correr o salir mientras el sismo está activo:
- Quédate donde estás durante el sismo. No corras hacia la escalera ni a la calle.
- Agáchate, cúbrete y aguanta: bajo una mesa sólida o junto a un muro de carga, protegiéndote la cabeza con los brazos.
- Aléjate de ventanas: los vidrios son el principal peligro.
- Si estás en la calle: aléjate de postes, cornisas, árboles y cables eléctricos. Quédate en el centro de la calzada.
- Si estás en un auto: detente en un lugar alejado de puentes, postes y edificios. Quédate dentro.
Después del terremoto: los errores que cuestan caro
- No encendas fuego ni fósforos hasta verificar que no hay escape de gas. Ventila la habitación primero.
- Corta el gas en la llave de paso si hueles gas o notas daños en cañerías.
- Inspecciona la estructura antes de volver a entrar: busca grietas diagonales en muros y losas, pisos inclinados o puertas que no abren/cierran (señal de deformación).
- Si estás en la costa: evacúa inmediatamente a zonas altas. Un gran terremoto costero puede generar tsunami en minutos.
- Prepárate para réplicas: pueden ser fuertes. No des la emergencia por terminada hasta que las autoridades lo confirmen.
- No difundas rumores en redes sociales. Sigue solo fuentes oficiales: SENAPRED, ONEMI, Carabineros.
Los chilenos y los terremotos: una cultura de resiliencia
A diferencia de muchos países, los chilenos tienen una familiaridad natural con los terremotos que se traduce en comportamientos más instintivos durante el evento. La construcción sismoresistente en Chile es obligatoria por norma desde la década del 60, y los edificios de hormigón armado modernos están diseñados para resistir sismos de gran magnitud sin colapsar.
Sin embargo, la complacencia es el mayor riesgo. "Total, aquí los terremotos no pasan nada" es una frase que se escucha mucho, y que se desmiente en cada gran evento. El terremoto de Valdivia 1960 (9,5 Mw) y el del Maule 2010 (8,8 Mw) dejaron miles de damnificados. La preparación nunca es exagerada.
